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“Sin gente inteligente… no hay ciudades inteligentes”. V Café Smartcitizen con Vitor Pereira

'Sinergias' es una palabra que se utiliza mucho en el emprendimiento y las 'smart cities', dos de los ámbitos en los que trabajamos en la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid. De tan usada, a veces produce desconfianza en quien la ha escuchado en un sinfín de contextos junto a otras palabras de moda. Pero el jueves, momentos antes de que empezara el V Café Smartcitizen, intentamos que esa palabra cobrara toda su fuerza.

Ésta fue la propuesta: aprovechando que Vitor Pereira, reconocido comunicador portugués del entorno 'smart', era el invitado del #cafesmart, pedimos la colaboración de las participantes de la Lanzadera de Mujeres de Valladolid, iniciativa promovida por la Fundación Santa María La Real cuyas actividades se desarrollan en nuestros locales, para realizarle una entrevista. Noelia Novo, su coordinadora, siempre dispuesta a buscar nuevas formas de cooperación, propuso que fuera Laura Negro, con larga experiencia en medios de comunicación, la que condujese la entrevista. El resultado es la expresión de una voz crítica que nos parece muy interesante compartir en este blog

 

“Sin gente inteligente… no hay ciudades inteligentes”

Vitor Pereira, entrevistado por Laura NegroTiene una nutrida agenda, repleta de citas en diferentes países, todas ellas, sobre eventos relacionados con las Ciudades Inteligentes. Él es Vítor Pereira, director de la agencia creativa Conteúdo Chave, colaborador de i-Ambiente y delegado en Portugal del Smart City Business Institute (SCBI). Recientemente ha sido galardonado con el premio ‘Personalidad Smart Cities Live 2015’ de su país, por su destacada actividad en el sector.

El pasado 16 de abril, Pereira visitó las instalaciones de Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid para asistir a la quinta edición del “Café Smartcitizen”. Se trata de un evento realizado a iniciativa de Fernando Burgos (@ditelnet), colaborador del Ayuntamiento de Valladolid en temas de innovación, que sirve como punto de encuentro de los “smartcitizens” de nuestra ciudad. Antes del encuentro, el experto ofreció las claves sobre el panorama actual de las Ciudades Inteligentes en Europa y España.

Su mejor definición de Smart Cities…

Todo está en un proceso de ebullición tan fuerte que ya no existe una definición posible, como la que había antes del 2007. Anteriormente se relacionaba el término de Smart Cities a la instalación de tecnología, computación, información digital… pero todo ha cambiado. Ahora hay una convergencia total de sectores. Todas las ciudades se están planteando la utilización de la inteligencia como motor para su desarrollo económico. Por tanto, todo lo que tenga que ver con economía, progreso, sostenibilidad, creatividad, humanidad, educación, salud… forma parte de la actual filosofía de las Smart Cities.

 

¿En qué medida pueden contribuir los ciudadanos en el desarrollo de ciudades inteligentes?

Sin gente inteligente, no hay ciudades inteligentes. Actualmente hay dos corrientes bien diferenciadas. La primera se da sobre todo en América del Norte, y en ella, los ciudadanos tienden a un mayor uso de la tecnología y al internet de las cosas. En cambio, en otros países como India, China… dónde existen mayores problemas de desarrollo humano y social, se plantean otro tipo de proyectos. En Europa, en cambio, mezclamos las dos teorías. Hay buenas noticias para los ciudadanos, las instituciones han empezado a darse cuenta de que ya no pueden controlar todo y la participación ciudadana es cada vez más fundamental. Hace 10 años, las ciudades, en su intento de convertirse en digitales, invirtieron grandes cantidades de dinero en complicados instrumentos, que al final, no han logrado ningún resultado positivo. En cambio ahora, con pequeñas intervenciones realizadas gracias a la participación de los ciudadanos, mediante acciones de crowdsourcing y sin apenas gastar dinero, se consiguen mejores resultados.

 

¿Considera necesaria una mayor implicación de las instituciones para dar mayor difusión a la filosofía Smart City?

Por supuesto que si. La comunicación es precisamente, uno de los puntos débiles. Las ciudades no deberían utilizar políticas de marketing, porque da la sensación de que quieren engañar a las personas. En cambio, si deben realizar la comunicación de forma franca, honesta y cara a cara con los ciudadanos. La crisis ha supuesto un punto de inflexión y ha provocado que los ciudadanos se interesen cada vez más en estos proyectos y renuncien a invertir en aquello que no lleva asociado desarrollo, empleo, salud… Debe intentarse un equilibrio basado en la comunicación directa con la ciudadanía y las instituciones deberían ser las primeras comunicadoras en todo el proceso.

 

¿Y las empresas? ¿Cómo pueden contribuir a ese desarrollo?

Como ocurre con los ciudadanos, las empresas tienen ante si, una gran oportunidad. Las grandes compañías no contratan nuevos trabajadores, y las instituciones no ofertan empleo público. Por este motivo, las personas han tenido que escoger otros caminos, lo que ha contribuido a crear una nube de talentos y de gente que desarrolla sus propios negocios afrontando grandes riesgos.

 

¿Cuál es su modelo ideal de ciudad?

El modelo idóneo tiene que basarse en una cuestión fundamental: la creatividad. Las personas creativas son el motor del desarrollo económico. Los jóvenes necesitan una educación creativa, que les haga soñar e imaginarse en otras situaciones. Sin fomentar estos valores creativos, estaríamos generando trabajadores similares a los que existían en las fábricas al inicio del siglo pasado.

 

¿Qué opinión le merecen los programas vinculados al concepto de Smart City, puestos en marcha por el Ayuntamiento de Valladolid?

Me encanta Valladolid. Se está haciendo lo que se debe hacer en una ciudad, crear nuevos proyectos que realmente pueden ser considerados “smart”. Valladolid, junto con Santander, ha sido una de las primeras ciudades en España, que ha tenido la visión y la proyección de crear una agencia de innovación, para desarrollar proyectos vinculados a la inteligencia y creatividad, con gente que realmente sabe lo que hace. Eso es algo fantástico y tiene el éxito asegurado.

 

Ha recibido recientemente el premio “Personalidad Smart Cities Live 2015” en Portugal. ¿Cuáles son las principales diferencias de planteamiento Smart entre su país y España?

El premio fue toda una sorpresa, principalmente porque me considero más crítico que apologista de esta filosofía, ya que suelo destacar más los aspectos negativos que los positivos. A nivel mundial, todo lo relacionado con las Smart Cities, se está centrando en las grandes urbes con millones de habitantes. Los problemas de estas ciudades son creados por la descontrolada entrada de gente en busca de nuevas oportunidades. Hay que intentar lograr una sostenibilidad basada en la inteligencia, que evite estos éxodos migratorios desde ciudades pequeñas. El mundo rural por ejemplo, es, tanto en Portugal como en España, una clave importante para asegurar ese objetivo de sostenibilidad. Es necesario encontrar formas inteligentes de evitar ese éxodo. Es algo que requiere la máxima urgencia en países como los nuestros.

 

Smart Cities… ¿reto u oportunidad?

Oportunidad, sin duda. Hay que centrarse siempre en la consecución de los objetivos marcados y olvidarse de juegos políticos. Pero… también es un doble reto, ya que hay que conseguir que los ciudadanos planten cara a las instituciones que les gobiernan y que las instituciones desarrollen proyectos dirigidos a su ciudadanía, de forma totalmente abierta y transparente.

Laura Negro

 

Esta semana, el propio Vitor Pereira compartió en el blog de i.ambiente CITIES su paso por Valladolid. Os dejamos el post sobre su experiencia en el #cafesmart, con sus cariñosas palabras para la ciudad y para la Agencia, y esperamos que cumpla pronto su promesa de volver