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Portugalete tendrá un jardín biofiltro urbano

Un esquema del protocolo diseñado por Cartiff/La contaminación atmosférica mata y es una realidad de la que viene alertando desde hace años la Organización Mundial de la Salud, que hace prácticamente una década indicaba que en el año 2012 una de cada ocho muertes en el mundo era consecuencia de la exposición a la contaminación atmosférica. Y los datos no han mejorado desde entonces. Por este motivo, la puesta en marcha y desarrollo de acciones innovadoras que contribuyan a mejorar la calidad del aire que respiramos se ha posicionado entre las prioridades medioambientales de la Unión Europea.

Una preocupación que también hace suya la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid que impulsa y gestiona las acciones del proyecto europeo URBAN GreenUP como es el caso del jardín biofiltro urbano que se instalará en la plaza de Portugalete, en concreto en la zona del aparcamiento subterráneo. Se trata de un sistema multicapa que tiene por objetivo filtrar el aire expulsado por los motores de los vehículos y retener los contaminantes que estén presentes en él, en especial partículas y NOx (óxidos de nitrógeno). En este sentido, la técnica de la Agencia de Innovación, Alicia Villazán, puntualiza «que el aire tenga presencia de contaminantes no quiere decir que esté contaminado. Se dice que tanto el aire como el agua o la tierra están contaminadas cuando no cumplen con los parámetros legales determinados».

Esta pequeña obra de unos 20 metros cuadrados estará operativa en el plazo de tres meses. El jardín urbano servirá de canalizador de la corriente de aire extraída del aparcamiento para reducir la cantidad de partículas contaminantes a su paso por una serie de filtros. De su diseño se ha encargado el centro tecnológico CARTIF, «en el laboratorio hemos desarrollado varios prototipos con los que hemos hecho las pruebas de medición de calidad del aire atendiendo a los parámetros de óxidos de nitrógeno y partículas», apunta José Fermoso, investigador de CARTIF.

Sistema multicapa

El sistema de biofiltro funcionará como si fuese una chimenea. Primero, a través de un pequeño extractor se absorbe el aire viciado del interior del aparcamiento. A continuación, el biofiltro recibirá el aire con contaminantes procedentes de los vehículos del interior del garaje y después, a través de una serie de capas se captarán las partículas anteriormente mencionadas. De esta forma, el aire quedará filtrado y limpio cuando salga al exterior.

Para su construcción será necesario un contenedor perimetral de hormigón y un soporte de la estructura con tramex, «es una rejilla que soportará el peso de lo que será el jardín» explica el investigador de CARTIF. Después irán las correspondientes capas, una de material absorbente que completará la capacidad de captación de las dos siguientes. La siguiente en este caso será de material fibroso a base de lana de oveja encargada de capturar partículas y un sustrato que hará lo propio con el dióxido de nitrógeno contenido en el aire. La última de las capas corresponderá a la vegetación. En este caso su función será alimentarse con los nitratos que se generan en el sustrato. De esta forma, contribuirá a mejorar la biodiversidad de la zona y atraer a polinizadores. En definitiva, este jardín biofiltro urbano mejorará la calidad del aire, pero además impulsará nuevas oportunidades económicas de empleo verde.

Durante el próximo año se medirán los parámetros que acrediten el funcionamiento óptimo de esta propuesta sostenible, lo que le hará susceptible de replicabilidad en otras ciudades. «Queremos hacer la demostración para se vea lo sencillo que es, que no lleva mucho coste y que se pueden filtrar las emisiones de un aire que está viciado y evitar así la emisión de contaminantes al exterior», apunta el investigador José Fermoso. El punto clave es la ubicación de este sistema que llevará sensores de medición. «Primero se estudió instalarlo en el aparcamiento de Plaza Zorrilla, pero por la disposición del extractor no fue posible», comenta Alicia Villazán y añade, «el reto ha estado en el diseño del sistema de extracción que asegure conducir una parte del aire que se extrae del parking subterráneo hacia el biofiltro».

El jardín biofiltro urbano es una intervención que forma parte del proyecto europeo URBAN GreenUP que apuesta por el desarrollo de Planes de Renaturalización Urbana y en el que participa Valladolid junto a otras dos ciudades europeas.

Información publicada en el suplemento Innova+ de El Norte de Castilla. Elaborada por Andrea Diez