Valladolid: La Escultura de Eduardo Chillida «Lo Profundo es el Aire»

foto de artevalladolid.blogspot.com
En la histórica calle Cadenas de San Gregorio de Valladolid, junto al imponente muro del Convento de San Pablo, se alza «Lo Profundo es el Aire», emblemática escultura del donostiarra Eduardo Chillida. Instalada en noviembre de 1982, esta estructura de acero corten materializa la amistad entre el escultor vasco y el poeta vallisoletano Jorge Guillén, a quien conoció en Harvard en 1971. Inspirada en los versos de Guillén, la obra establece un diálogo entre poesía y escultura, convirtiéndose en símbolo cultural de Valladolid y en una de las piezas más representativas del arte contemporáneo en la ciudad.
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¿Quién es el escultor vasco Eduardo Chillida?

Biografía de Eduardo Chillida

Eduardo Chillida (1924-2002), escultor vasco nacido en San Sebastián (donostiarra), inicialmente se formó como arquitecto en la Universidad de Madrid, pero abandonó estos estudios para dedicarse a la escultura. Comenzó su formación artística en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y posteriormente se trasladó a París, donde entró en contacto con las vanguardias artísticas de la época.

Sus primeros trabajos importantes datan de los años 50, cuando comenzó a forjar hierro, creando obras que destacaban por su fuerza expresiva y su búsqueda del diálogo entre el espacio y la materia. A lo largo de su carrera, Chillida evolucionó constantemente, experimentando con diversos materiales como la piedra o la madera, el alabastro, el hormigón y el acero corten, siempre explorando la relación entre volúmenes y vacíos.

Su trayectoria artística fue reconocida con numerosas distinciones, entre ellas el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1987), el Premio Imperial de Japón (1991) y el Premio Europeo de las Artes (2000). Fue uno de los escultores españoles más influyentes del siglo XX, desarrollando un lenguaje artístico que trascendió fronteras.

Estilo y técnicas del escultor

El estilo del escultor vasco se caracteriza por la exploración constante del espacio y el aire. Sus esculturas juegan con conceptos aparentemente contradictorios: peso y ligereza, solidez y vacío, luz y sombra. Para Chillida, el espacio no es simplemente el entorno de la obra, sino parte integral de ella, creando lo que él denominaba una «profundidad vertical» en sus composiciones.

Sus técnicas evolucionaron a lo largo de su carrera, pero siempre mantuvo una relación artesanal con los materiales y la manufactura. Trabajó directamente con el hierro, doblándolo y forjándolo a altas temperaturas para crear formas orgánicas y abstractas. Con la madera, exploró su textura natural y sus posibilidades de transformación. El alabastro le permitió jugar con la translucidez y la luz, mientras que el hormigón y el acero corten le proporcionaron la escala monumental que caracteriza muchas de sus obras públicas, como las estructuras de hormigón que realizó para diversos espacios urbanos.

La abstracción en Chillida no es un mero ejercicio formal, sino una búsqueda filosófica que explora cuestiones fundamentales sobre el espacio, el tiempo y la existencia humana, integrando lo que algunos críticos han denominado «mística y materia» en su concepción artística.

Influencia de Chillida en el arte contemporáneo

El donostiarra Eduardo Chillida ha sido uno de los escultores más influyentes del siglo XX, contribuyendo significativamente a la renovación del lenguaje escultórico. Su influencia se percibe en varias dimensiones:

  • Revitalizó la tradición escultórica vasca, conectándola con las corrientes internacionales del arte contemporáneo.
  • Desarrolló un lenguaje abstracto profundamente arraigado en la tradición y el paisaje, demostrando que la abstracción podía ser simultáneamente universal y local.
  • Abrió nuevos caminos en la escultura pública, creando obras que dialogan intensamente con su entorno.
  • Estableció conexiones profundas entre la escultura y otras disciplinas como la arquitectura, la filosofía y la poesía.

Su legado perdura no solo en sus obras públicas repartidas por todo el mundo, sino también en el Museo Chillida-Leku, ubicado en Hernani (Guipúzcoa), donde sus esculturas dialogan con el paisaje natural.

¿Qué representa «Lo Profundo es el Aire» en Valladolid?

Significado de la obra de Chillida

«Lo Profundo es el Aire» es una obra de Chillida que descansa en Valladolid y encarna perfectamente la filosofía artística del escultor. El título, tomado de unos versos del vallisoletano Jorge Guillén (1893-1984), alude a la paradoja de la profundidad del aire, un elemento aparentemente intangible pero que constituye el espacio donde habitamos.

La escultura ‘Lo Profundo es el Aire’ explora la dialéctica entre el lleno y el vacío, la materia y el espacio. Las formas sólidas de la escultura no solo existen por sí mismas, sino que enmarcan y dan forma al vacío que las rodea. Este juego entre presencia y ausencia invita al espectador a reflexionar sobre la naturaleza del espacio y nuestra relación con él.

Además, la serie escultórica ‘Lo Profundo es el Aire’ representa un diálogo entre la poesía y la escultura, entre la palabra de Guillén y la forma de Chillida, demostrando las profundas conexiones que el escultor vasco siempre buscó entre distintas expresiones artísticas. Los versos del vallisoletano Jorge Guillén inspiran la serie escultórica, creando un puente entre la literatura y las artes plásticas.

Materiales utilizados en la escultura

La escultura de Chillida está realizada en acero después de que el artista experimentara con otros materiales como el hormigón. Este acero corten tiene la particularidad de que, al oxidarse, forma una pátina que protege la pieza de la corrosión progresiva, adquiriendo con el tiempo un característico color rojizo-anaranjado.

La elección del acero corten no es casual, sino que responde a varias consideraciones tanto estéticas como conceptuales:

  • Su peso y solidez crean un contraste dramático con el concepto de aire al que alude el título.
  • Su oxidación natural simboliza el paso del tiempo y la integración de la obra con su entorno.
  • La robustez del material permite crear formas audaces que desafían la gravedad y enmarcan el espacio.

Las dimensiones considerables de la obra (aproximadamente 4 metros de altura) contribuyen a su presencia monumental, creando un diálogo a escala humana con el espectador y con el entorno urbano de la ciudad de Valladolid.

Ubicación de la escultura en la ciudad

«Lo Profundo es el Aire» se encuentra ubicada en la calle Cadenas de San Gregorio en Valladolid, muy cerca del Museo Nacional de Escultura, el Palacio de Villena y el Colegio de San Gregorio, en un espacio emblemático del centro histórico de la ciudad. Esta ubicación es particularmente significativa por varias razones:

  • Se sitúa frente a una inmensa pared de piedra del muro del Convento de San Pablo, creando un impresionante contraste entre la modernidad de la escultura y la arquitectura histórica.
  • La nueva escultura ‘La Profundidad’ está en el entorno de algunos de los edificios más importantes del patrimonio cultural de Valladolid.
  • La cercanía a la Universidad de Valladolid conecta simbólicamente la escultura con el legado literario de Jorge Guillén, quien fue profesor de esta universidad.

La obra de Chillida que descansa en Valladolid se ha convertido en un referente visual del paisaje urbano vallisoletano, funcionando como punto de encuentro y elemento identitario para los habitantes de la ciudad.

¿Cómo se relaciona la obra de Chillida con el poeta vallisoletano Jorge Guillén?

Homenaje a Jorge Guillén en la escultura

«Lo Profundo es el Aire» constituye un explícito homenaje a Jorge Guillén (1893-1984), poeta vallisoletano y una de las figuras más destacadas de la Generación del 27. El título de la obra está tomado directamente de un verso del poemario «Cántico» de Guillén, considerado una de las cumbres de la poesía española del siglo XX.

La escultura materializa en el espacio la profunda admiración que Chillida sentía por la obra poética de su amigo el poeta vallisoletano Jorge Guillén. No se trata de una ilustración literal del verso, sino de una interpretación escultórica que busca captar la esencia del planteamiento poético de Guillén: la celebración del mundo, la precisión formal y la reflexión sobre el espacio y el aire.

La inauguración de la obra en noviembre de 1982 contó con la presencia del propio Chillida y de diversas personalidades de la cultura, incluidos algunos de los principales literatos del momento como Vicente Aleixandre, Rafael Alberti y Dámaso Alonso, compañeros de generación de Guillén, así como el filósofo Julián Marías. El acto representó un reconocimiento a la figura de Guillén, quien había recibido el Premio Cervantes años antes, máximo galardón de las letras hispánicas.

La conexión entre Chillida y Guillén

La relación entre el donostiarra Eduardo Chillida y el poeta vallisoletano Jorge Guillén se remonta a 1971, cuando se conocieron en Harvard, donde Guillén había acudido a impartir clases en la Universidad de Harvard. Esta conexión trasciende el homenaje puntual y se inscribe en el interés permanente del escultor por la poesía.

Chillida dedicó una serie de esculturas titulada «Homenaje a Jorge Guillén», de la cual la pieza vallisoletana forma parte. El propio Chillida manifestó en repetidas ocasiones su admiración por la obra del poeta, encontrando en ella resonancias con su propia búsqueda artística.

Ambos creadores compartían preocupaciones estéticas similares:

  • La búsqueda de la esencialidad y la depuración formal.
  • La exploración del espacio como elemento fundamental de la creación.
  • La tensión entre lo concreto y lo abstracto, entre la materialidad y lo intangible.
  • La celebración de la realidad a través de un lenguaje preciso y profundamente meditado.

Esta confluencia de intereses explica por qué Chillida en Valladolid encontró en la poesía de Guillén una resonancia tan profunda con su propia búsqueda escultórica.

Impacto cultural en Valladolid

La instalación de «Lo Profundo es el Aire» ha tenido un significativo impacto cultural en Valladolid, contribuyendo a varios aspectos de la vida cultural de la ciudad:

  • Ha reforzado la vinculación de Valladolid con la figura de Jorge Guillén, uno de sus hijos más ilustres, junto a otros escritores vallisoletanos como Miguel Delibes y Rosa Chacel.
  • Ha enriquecido el patrimonio artístico de la ciudad con una obra de uno de los escultores más importantes del siglo XX.
  • Ha estimulado el diálogo entre disciplinas artísticas, especialmente entre la literatura y las artes plásticas.
  • Ha servido como catalizador para otras iniciativas de cultura y turismo relacionadas con el arte contemporáneo.

La escultura de Chillida se ha convertido en un símbolo del compromiso de Valladolid con la cultura contemporánea, estableciendo un puente entre la rica tradición literaria de la ciudad y las expresiones artísticas más actuales.

¿Qué otros trabajos de Chillida se pueden encontrar en Valladolid?

Otras esculturas de Chillida en la ciudad

Aunque «Lo Profundo es el Aire» es la obra más emblemática de Chillida en Valladolid, la ciudad cuenta con otras piezas del escultor vasco que complementan su presencia artística:

  • «Homenaje a Jorge Guillén II» (1982): Otra escultura de la misma serie escultórica ubicada en el interior de una de las sedes del Museo de la Universidad de Valladolid (MUVa), que forma parte del mismo proyecto conceptual que «Lo Profundo es el Aire».
  • «Sin Título» (1990): Una serie de grabados que se conservan en la colección permanente del Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español, que muestran la faceta de Chillida como grabador y su exploración de la bidimensionalidad.

Estas obras, aunque menos conocidas para el público general, permiten apreciar diferentes aspectos de la creación del escultor vasco y su evolución artística a lo largo del tiempo.

Exposiciones y eventos relacionados

Valladolid ha acogido diversas exposiciones temporales dedicadas a la obra de Eduardo Chillida:

  • En 1997, el Museo de la Pasión presentó una muestra antológica de sus grabados y obras sobre papel.
  • En 2005, el Museo Patio Herreriano organizó la exposición «Chillida: el arte y los sueños», que reunió esculturas, dibujos y grabados del artista.
  • En 2012, con motivo del 30 aniversario de la instalación de «Lo Profundo es el Aire», se realizaron diversas actividades culturales, incluyendo conferencias con la participación de catedráticos de historia del arte de la Universidad de Valladolid, recitales poéticos y visitas guiadas.

Estas exposiciones y eventos han contribuido a mantener vivo el legado de Chillida en Valladolid y a profundizar en el conocimiento de su obra entre los vallisoletanos.

Visitas recomendadas para los amantes del arte

Para los visitantes interesados en las obras del escultor en la ciudad de Valladolid, se recomienda el siguiente itinerario:

  1. Visita a «Lo Profundo es el Aire» en la calle Cadenas de San Gregorio, idealmente en diferentes momentos del día para apreciar cómo la luz transforma la percepción de la escultura.
  2. Recorrido por el Museo Nacional de Escultura, ubicado muy cerca de la obra de Chillida, para contextualizar la escultura contemporánea con la tradición escultórica española.
  3. Visita al Museo de la Universidad de Valladolid (MUVa) para contemplar «Homenaje a Jorge Guillén II».
  4. Visita al Museo Patio Herreriano para ver los grabados de Chillida en su colección permanente.
  5. Complementar estas visitas con un recorrido por otros espacios de arte contemporáneo de la ciudad, como la Sala Municipal de Exposiciones de las Francesas o el Museo de la Ciencia, que contextualiza la aportación de Chillida al panorama artístico contemporáneo.

Este itinerario permite apreciar tanto la dimensión pública de la obra de Chillida como sus trabajos más íntimos, ofreciendo una visión completa de su aportación al patrimonio cultural de Valladolid.

¿Cuál es la historia detrás de la instalación de «Lo Profundo es el Aire»?

Contexto histórico de la obra

La instalación de «Lo Profundo es el Aire» en Valladolid se produjo en noviembre de 1982, en un momento particularmente significativo para la historia de España y para la cultura española:

  • España se encontraba en plena Transición democrática, un periodo de apertura y renovación tras el fin de la dictadura franquista.
  • Culturalmente, existía un fuerte impulso por recuperar y reivindicar a las figuras de la Generación del 27, muchas de las cuales habían sido silenciadas o exiliadas durante el franquismo.
  • Las instituciones locales y autonómicas, recién constituidas, buscaban reafirmar sus identidades culturales a través de iniciativas artísticas de envergadura.

El periódico El Norte de Castilla, decano de la prensa española, cubrió ampliamente la inauguración de la nueva escultura, destacando la presencia de los Reyes de España en el acto, lo que evidenciaba la importancia concedida a este acontecimiento cultural.

En este contexto, la instalación de una obra del escultor vasco, ya entonces un artista de prestigio internacional, representaba para Valladolid una forma de insertarse en los circuitos del arte contemporáneo y de reivindicar su patrimonio cultural, simbolizado en la figura de Jorge Guillén.

Proceso de creación y dedicación de Chillida

La creación de «Lo Profundo es el Aire» fue el resultado de un cuidadoso proceso que refleja el meticuloso método de trabajo del donostiarra Eduardo Chillida:

  1. El proyecto comenzó con el estudio del espacio donde se ubicaría la escultura, realizando visitas al lugar para comprender sus características y posibilidades, especialmente la relación con la inmensa pared de piedra del Convento de San Pablo.
  2. Chillida elaboró numerosos bocetos y maquetas, experimentando con diferentes configuraciones y escalas antes de llegar a la solución definitiva.
  3. La fabricación se realizó en talleres especializados bajo la estricta supervisión del propio Chillida, quien siguió personalmente todo el proceso de corte, doblado y ensamblaje del acero.
  4. La instalación final requirió un complejo trabajo de ingeniería para garantizar la estabilidad y seguridad de la obra, sin comprometer su ligereza visual.

Para Chillida, este proyecto tenía un significado especial por su conexión con la poesía de su amigo el poeta Guillén. El donostiarra Eduardo Chillida dedicó un tiempo extraordinario a la concepción de una obra que pudiera dialogar genuinamente con los versos del poeta vallisoletano.

Recepción de la obra en la comunidad

La instalación de «Lo Profundo es el Aire» generó inicialmente reacciones diversas entre los vallisoletanos:

  • Un sector de la población, más familiarizado con el arte contemporáneo, recibió la obra con entusiasmo, valorando la presencia de un artista de la talla de Chillida en el espacio público de la ciudad.
  • Otros sectores mostraron incomprensión o incluso rechazo hacia una escultura abstracta que rompía con la estética tradicional predominante en el paisaje urbano de Valladolid.
  • Las instituciones culturales y académicas, especialmente la Universidad de Valladolid, la acogieron como un símbolo de modernidad y un homenaje pertinente a Jorge Guillén.

Con el paso del tiempo, la escultura de Chillida ha ido ganando aceptación hasta convertirse en un elemento identitario de la ciudad. Hoy es valorada no solo por su calidad artística, sino también por su capacidad para simbolizar la fusión entre tradición y modernidad que caracteriza a la Valladolid contemporánea.

¿Qué impacto tiene la escultura en la cultura y turismo de Valladolid?

Importancia de la escultura en el turismo local

«Lo Profundo es el Aire» se ha convertido en un atractivo significativo para el turismo cultural de Valladolid:

  • Figura en las guías turísticas y en los recorridos oficiales de la ciudad como uno de los puntos de interés imprescindibles.
  • Atrae a visitantes especializados interesados en el arte contemporáneo, que acuden específicamente para contemplar la obra de Chillida en Valladolid.
  • Enriquece la oferta turística de la ciudad, complementando sus atractivos históricos y patrimoniales con un elemento de arte contemporáneo de primer nivel.
  • Sirve como punto de partida para rutas culturales temáticas, como las dedicadas a Jorge Guillén o al arte público en Valladolid.

La ubicación estratégica de la escultura de Chillida, en pleno centro histórico y cerca de otros atractivos turísticos como el Convento de San Pablo, el Museo Nacional de Escultura o el Colegio de San Gregorio, facilita su integración en los circuitos turísticos habituales.

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